Con una muerte que se declaró por abandono, la Justicia cerró los dos frentes que buscaban sostener la versión más favorable para Amado Boudou sobre el dinero del “caso Ciccone”. Ahora el ex vicepresidente ya no cuenta con alguien que afirme ser el financista que aportó los millones de dólares para que la misteriosa sociedad The Old Fund comprara la imprenta Ciccone Calcográfica.

El primero fue el amparo que en 2013 inició el ex banquero Raúl Moneta contra la AFIP. Afirmó ser el financista detrás de The Old Fund por medio de la sociedad panameña Mayer Business Corporation, y planteó que la expropiación de Ciccone Calcográfica lo perjudicaba porque se quedaría sin cobrar los supuestos $ 35 millones que decía que le había prestado a The Old Fund, cuyos dueños permanecen en las sombras, con las acciones de la imprenta como garantía.